¿Otro servicio menos?

Aldo Ciprian


Publicat: el 23/gen/20
Opinió| Columnes

Durante esta última semana han llegado a nuestros oídos rumores de la noticia, pendiente de confirmación por parte del gobierno municipal, del cierre de la comisaría de la Policía Nacional en la calle Vallés. Los motivos parecen ser la inhabitabilidad del espacio cedido por el ayuntamiento hace más de 35 años y su completa degradación que lo hace inhabitable para los funcionarios del cuerpo de policía e incómodo para las personas que se acercan a la oficina a renovar los documentos nacionales de identidad, pasaportes, permisos de residencia...

Esta oficina y su media docena de funcionarios gestionan un total de entre 20.000 a 22.000 expedientes mientras que nuestro ayuntamiento (con el triple de plantilla), unos 40.000 expedientes cada año.

Prácticamente una de cada cuatro personas de Sant Cugat visitan cada año estas lúgubres e indignas instalaciones que son, para muchos ciudadanos extracomunitarios y comunitarios, el primer contacto con la ciudad de Sant Cugat.

Sant Cugat cuenta con casi un 11% de población de fuera de España por lo que esta institución representa la primera impresión, la primera imagen de nuestra ciudad.

Si es voluntad de todos los partidos políticos que la atención al ciudadano en nuestro ayuntamiento sea siempre la mejor y que nuestros funcionarios gocen de espacios donde desarrollar sus tareas de la mejor manera posible, no podemos mirar hacia otro lado mientras se viene abajo un edificio que las humedades y el paso del tiempo han descartado para ejercer cualquier tarea profesional de atención al público, e incluso para cualquier otra asociación de la ciudad que pretenda instalarse en la misma manzana.

En Cs Sant Cugat presentamos en el 2016 una moción en el ayuntamiento -de quien es competencia- con la finalidad de que se facilitara desde el ayuntamiento unas nuevas instalaciones acordes a la institución y a las necesidades derivadas del incremento de población (inicialmente cercana a los 30.000 habitantes y en la actualidad por encima de los 91.000 habitantes). Esta moción fue votada favorablemente por los Convergentes (que gobernaban entonces la ciudad), el PSC, el PP y Cs mientras contó con la negativa de ERC-MES, CUP y de ICV. La propuesta fue aprobada por el plenario por la mayoría.

Ahora bien, si se confirma desde el gobierno nuestra información, ¿va a reaccionar el gobierno y cumplir una moción que fue aprobada en el mandato anterior o va a mirar hacia otro lado reduciendo una vez más los servicios por los que ya pagan generosamente todos los ciudadanos?

La alternativa a la desidia del tripartito sería, una vez más, la penalización del sancugatense que deberá desplazarse a la ciudad más próxima para hacer una gestión que hasta la fecha puede gestionar en el centro de su propia ciudad. Otro servicio menos.

ALDO CIPRIAN és el portaveu del grup municipal de Cs a l'Ajuntament de Sant Cugat