Un minuto de silencio por Bosnia

Sergio Blázquez

Sergio Blázquez


Publicat: el 15/abr/12
Opinió| Columnes

Por desgracia como seres humanos tenemos el defecto de olvidar rápido. Y además somos especialmente hábiles en borrar de nuestra memoria aquello que nos resulta incómodo o que nos remueve la conciencia.

Así pues, ha pasado casi desapercibida la noticia de que el pasado 6 de abril se cumplía 20 años del inicio de la Guerra de Bosnia.

Como toda guerra digna de ser nombrada como tal, llevó consigo decenas de miles de muertos, tanto militares como, sobre todo, civiles. O lo que es lo mismo: ejecuciones y violaciones en masa, pillaje, miedo, actos de cobardía extrema o de heroísmo extremo. Millones de desplazados.

Con el agravante de que se trataba de una guerra civil en un territorio donde convivían mezclados bosnios de origen serbio, croata, o simplemente bosnio, y donde se profesaban la fe musulmana, católica y ortodoxa.

Pero todo esto, de hecho, ya lo sabemos.

Lo que nos conviene recordar es lo mal que actuamos como ciudadanos europeos. Nuestra falta de compromiso con nuestros semejantes. ¿Cómo pretendemos construir Europa si fuimos incapaces de atajar una barbarie en el corazón de nuestro continente? Porque preferir, preferimos mirar hacia otro lado, aun a sabiendas de que lo allí se cocía.

Cabe recordar que ni uno solo de los líderes europeos tuvo las agallas suficientes para dar un puñetazo encima de la mesa y parar aquel desastre. Así que al final tuvo que venir el amigo Clinton a poner algo de paz y detener la guerra. Esos americanos a los que a menudo como europeos miramos por encima del hombro.

Han pasado 20 años y Bosnia vive una situación cuanto menos 'compleja'.

Los acuerdos de Dayton y lo que ello han supuesto deja una herencia difícil. Basta con echar un vistazo al actual mapa de Bosnia-Herzegovina para darse cuenta. Y hay que contar con qué nacionalistas extremos los va a haber siempre. Como siempre va a haber alguien dispuesto a venderte armas cuando las necesites.

Llegado el caso de que algún día las cosas empeoren, esperemos estar a la altura de las circunstancias. Llegado el caso de que la zona siga siendo “estable” echémosles una mano si deciden entrar en la UE aun a costa de rascarnos el bolsillo.

Porque para 'deuda histórica', la que tiene Europa con Bosnia.

SERGIO BLÁZQUEZ és Secretari de l'Agrupació Territorial de C's Sant Cugat