La estación de Ferrocarriles de Valldoreix

Carlos Aranguren


Publicat: el 29/febrer
Opinió| Columnes

En los últimos tiempos, Valldoreix se ha visto inmerso en una preocupante realidad que no podemos ni debemos ignorar: la inseguridad en torno a la estación. Es un problema que no puede ser pasado por alto, pues el ambiente que impera en ese lugar es cada vez más preocupante. Delincuencia, consumo de drogas y una atmósfera poco amigable son elementos que han tomado terreno en nuestra comunidad.

Es imperativo que trabajemos conjuntamente para poner el foco en la solución de estos problemas reales que aquejan a Valldoreix. A menudo se acusa a ciertos sectores políticos de dramatizar o exagerar la situación de la delincuencia y la seguridad. Sin embargo, lejos de buscar crear alarma injustificada, lo que buscamos es un entorno seguro para todos.

Cualquier habitante de Valldoreix puede atestiguar que existe un comercio ilegal de drogas dirigido incluso a menores, así como episodios de violencia y situaciones de riesgo al transitar por la estación, especialmente en determinadas horas de la noche. Estos testimonios no son fruto del alarmismo, sino de experiencias vividas personalmente por mí y otros miembros de la comunidad, así como de relatos de amigos y vecinos. Tanto los ciudadanos como los responsables políticos tenemos el deber de no desviar la mirada ante problemas de esta magnitud. Es hora de dejar de lado disputas menores y trabajar juntos en un diálogo constructivo para encontrar soluciones concretas que mejoren la seguridad de todos los habitantes de Valldoreix. Además, es especialmente delicado porque estamos hablando de una zona en la que hay mucho "tránsito infantil".

Lo más importante es que unamos fuerzas para abordar eficazmente los desafíos que enfrentamos en materia de seguridad. Insto a todos los implicados a dejar de lado las diferencias partidistas y enfocarnos en lo que verdaderamente importa: garantizar un entorno seguro y tranquilo para cada uno de nosotros y nuestras familias.

En conclusión, es hora de actuar. No podemos permitirnos mirar para otro lado mientras nuestra comunidad enfrenta desafíos tan serios. La seguridad de Valldoreix es responsabilidad de todos, y solo trabajando juntos podremos superar esta situación y construir un futuro más seguro y próspero para nuestra comunidad.

CARLOS ARANGUREN és vocal del PP a l'EMD de Valldoreix