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Medidas empresariales en Sant Cugat: una visión socialdemócrata


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Guillermo Vidal

Secretari d'Empresa i Drets Jurídics del PSC Sant Cugat


Publicat: el 13/octubre
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Una vez que parece que el Covid-19 empieza a ir de capa caída, parece el momento apropiado de hacer un balance, siquiera sea medianamente superficial, de la actuación del Ayuntamiento en relación con el tejido empresarial de Sant Cugat.

Una perspectiva de liberalismo radical seguramente hubiese supuesto dejar a las empresas y comerciantes al albur de los vaivenes de la economía. Si la cosa va mal, es problema de las empresas, porque el mercado, como ocurre con la muerte, a todos trata por igual. Y la pandemia es un condicionante externo que afecta a todas las empresas sin discriminación, por lo que es normal que Darwin imponga su ley. Las empresas fuertes sobrevivirán y las que no sean capaces de adaptarse se extinguirán.

Por otro lado, una perspectiva más propia de Poncio Pilatos pasaría por decir que el Ayuntamiento no tiene la culpa de la pandemia ni la tiene por el conjunto de medidas restrictivas que son establecidas por el Estado. En consecuencia, nuestro Consistorio sencillamente hubiese mantenido una actitud abstencionista.

Por último, una perspectiva más radical podría haber consistido en directamente incautar a todas esas empresas sin mediar indemnización alguna, porque eso de ser empresario es una forma de explotación y conviene aprovechar las oportunidades cuando pintan bastos para este colectivo.

Obviamente existe otra forma de hacer las cosas y esa visión tiene tintes ligeramente socialdemócratas. La riqueza hay que repartirla, pero para ello las empresas tienen que generarla en primer lugar y mal puede repartirse riqueza si las empresas se ven abocadas a cerrar por una pandemia que, a priori, parecía algo duro pero coyuntural.

¿Qué hizo el Ayuntamiento ya en 2020? ¿Dejó actuar sin más al mercado? ¿Se puso de perfil ante el tejido empresarial? ¿Quiso aprovechar la ocasión para dejar caer empresas sin mayores contemplaciones? ¿Qué hizo nuestra Área de Promoción Económica, Ocupación, Empresa y Comercio?

Pues bien, nuestro Ayuntamiento, en plena crisis del COVID decidió dedicar una partida de 600.000,00 Euros para ayudar al tejido empresarial local. A algunos les parecerá poco, insuficiente, raquítico y les hubiese gustado una partida mucho mayor y seguramente podrían llegar a tener parte de razón. A todos, y más mediando el COVID, nos gustarían más recursos. Es normal. Pero lo cierto es que Sant Cugat es de los pocos ayuntamientos que ha tenido una iniciativa de este calibre, precisamente cuando el propio Ayuntamiento también se veía afectado por la crisis.

Pero la medida aprobada realmente fue sumamente original y puso su grano de arena para paliar los efectos del COVID. Lo que se hizo fue repartir parte de esa partida presupuestaria en vales de descuentos de 20,00 Euros entre los hogares de Sant Cugat, para que pudiesen comprar productos y servicios en los establecimientos de nuestro pueblo que habían cerrado durante el estado de alarma. Los establecimientos que se quisieron incorporar al programa tenían de plazo hasta 31 de octubre de 2020. Por lo demás, la cantidad que cada comercio podía llegar a disfrutar no podía superar la cantidad de 3.000,00 Euros.

La mayoría de los comercios apuntados al programa han estado situados en los barrios de Centre Est (37 comercios) y Centre Oest (42 comercios) y las personas que más han hecho uso de los vales son las comprendidas en la franja de edad de 36 a 50 años (un 39% del total). El resultado final del programa ha supuesto que finalmente sobre una partida presupuestaria de 600.000,00 Euros, los ciudadanos "solo" gastaron 83.300,00 Euros mediante los vales.

La anterior medida seguramente ha sido la más conocida por la ciudadanía. En todo caso ha habido otras medidas que tampoco deberían pasar desapercibidas. En este sentido conviene mencionar Plan de Reactivación Económica local consensuado con las Mesas de Emergencia Económica, el cual permitió, adicionalmente a los vales citados, prestar ayudas extraordinarias, dar servicios de apoyo, ofrecer formación, etc. Tres millones de Euros fueron destinados a estas partidas. En paralelo y desde una perspectiva fiscal se aprobaron medidas en materia tributaria, con exoneraciones y reducciones de tasas y precios públicos relativas a terrazas, quioscos, mercados, etc. Fácil es de ver que el enfoque ha sido global y se han tenido en cuenta distintas sensibilidades.

Con los anteriores datos a nadie se le escapa que el Ayuntamiento debe seguir mejorando y potenciando determinados aspectos de sus programas de promoción económica local. Creer en la economía local es, a todas luces, hacer economía social. En todo caso, lo relevante es la concepción de que el tejido empresarial también merece ser ayudado. No hay que tener dudas con este tema, y obviamente menos todavía cuando algunos establecimientos se vieron abocados a cerrar temporalmente. El camino seguido es el correcto; de hecho, es la vía óptima. Una vía socialdemócrata.

Guillermo Vidal és el secretari d'Empresa i Drets Jurídics de l'executiva del PSC Sant Cugat



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